
En uno de nuestros post anteriores comentamos que el estrés es un hecho habitual en nuestras vidas, ya que primeramente cualquier cambio al que debamos adaptarnos representa estrés.
De hecho, nuestros propios pensamientos pueden generarnos estrés. El modo de interpretar y catalogar nuestras experiencias y la forma de ver el futuro, pueden servir tanto para relajarnos como para estresarnos. Por ejemplo, una mirada penetrante del jefe puede interpretarse como reprobación de nuestro trabajo y provocar, por tanto, ansiedad.
Quieres construir una carrera que apoye tu vida personal y construir una vida que apoye tu carrera. Sin embargo, te has preguntado ¿Ambos sirven de apoyo para tu felicidad?
Ese equilibrio es lo que estamos buscando, es lo que la mayoría de nosotros queremos.
La construcción de las cosas lleva su tiempo. Por lo tanto, es bueno pensar en las carreras y profesiones como edificios que están en construcción. Tal vez estás en la fase del proyecto, colocando los ladrillos, tal vez ya estás fuerte y constante y trabajas en los acabados o posiblemente estás haciendo una renovación.
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Si tu carrera está en construcción, piensa en los hábitos y las prácticas cotidianas de tu vida como el andamio alrededor de ella – la plataforma de apoyo que te permite construir lo que quieras (o derribar).
El enfoque es el andamio alrededor de todas las áreas de tu vida, incluyendo tu carrera. Éstas son algunas prácticas que harán una diferencia enorme en tu capacidad de concentrarte, incluso cuando estés ocupado construyendo:
1. Priorizar
Si puedes tener una idea profunda y significativa de lo que realmente te importa podrás decidir a qué decirle sí y a qué decirle no. Hacer varias cosas a la vez no te vuelve una persona más eficiente y productiva; por el contrario, dispersa tu mente, te estresa y evita que pongas lo mejor de ti en cada tarea.
2. Esforzarse menos
Muchos de nosotros estamos esforzándonos demasiado, seríamos más feliz si nos esforzamos un poco menos, y nos centramos en las cosas de una manera más alineada y enfocada.
El autor Greg McKeown se refiere a este esencialismo: «No se trata de hacer más cosas en menos tiempo. No se trata de hacer menos, sino de hacer las cosas bien hechas». Es decir, «la búsqueda disciplinada de menos».
Se trata de hacer menos cosas con un enfoque más feroz, creando y protegiendo tiempo para descansar y jugar, eso sí, sin dejar de ser productivo, y lo más importante, sentirse bien. Haz una lista de cosas por hacer durante el día; comienza por las más difíciles y termina con las más sencillas.
3. Exceso de estímulos
Muchas veces –sobre todo si trabajas en un entorno ruidoso, como una agencia de medios digitales o publicidad– aislarse del entorno puede ser de gran ayuda. Cuando necesites enfocarte, deja a un lado tu celular, por ejemplo.
Fuente: Entrepreneur
