
Permisos laborales por enfermedad, consumo de antidepresivos en años posteriores al acoso laboral y hasta abandono por completo del mercado laboral son algunos de los problemas que el bullying causa en las empresas cuando afecta el entorno profesional.
Una investigación científica publicada en la revista Psychological Science, detectó numerosos trastornos relacionados al acoso laboral o bullying con el estrés, como la depresión y la ansiedad. Estas enfermedades provocan, a su vez, importantes deficiencias que hacen daño a las organizaciones tales como aumentos de ausentismo, rotación de personal y permisos por enfermedad. Problemas que deben alertar para motivar a implementar mejores medidas de prevención para estos casos de acoso laboral.
El estudio realizado a 3.000 empleados por investigadores de las universidades de Copenhague y Aarhus, encontró fenómenos tan curiosos y dramáticos como que las personas que sufrieron ‘bullying’ en sus primeras oportunidades laborales tenían más del doble de probabilidades de sufrir problemas para mantener un empleo que el resto de trabajadores.
VICIOS EN EL TRABAJO ¿EN QUÉ MOMENTO ES MOTIVO DE DESPIDO?
Una vez iniciada la vida profesional, la investigación detectó una importante baja en la productividad incluyendo aumentos de permisos por enfermedad. Pero más relevante son los efectos a largo plazo que se han detectado en las mujeres que han sufrido ‘bullying’: la tasa de bajas por enfermedad en las mujeres acosadas se duplicaba y el uso de medicamentos antidepresivos se disparaba en los años posteriores.
“Aunque los hombres no muestran aumento en las bajas por enfermedad o en el consumo de antidepresivos, sí parecen ser menos propensos a ganar salarios más altos”, explicaron los científicos.
“Los resultados también sugieren que los hombres, si están intimidados, pueden ser más propensos a abandonar el mercado laboral por completo», señalaron.
Aproximadamente el 7% de los encuestados reportaron un patrón consistente de intimidación en el lugar de trabajo. Los hombres y las mujeres experimentaron en gran parte el mismo tipo de conductas de intimidación laboral, pero los resultados sugieren que los hombres y las mujeres tenían reacciones divergentes al acoso. Los hombres que fueron intimidados eran más propensos que las mujeres a ir al trabajo incluso cuando estaban enfermos, pero las mujeres eran más propensas a buscar tratamiento médico y tomar un permiso médico.
Fuente: Psychological Science
