
Todas las personas quieren dar lo mejor de sí en situaciones importantes como discursos, conferencias y entrevistas de trabajo. Sin embargo, los altos retos y compromisos también pueden causar nerviosismo o ansiedad, lo que bloquea el máximo rendimiento.
Según el periodista y empresario estadounidense, Steven Kotler, la buena noticia es que bioquímicamente hablando, la ansiedad y la emoción son la misma cosa. La ansiedad es causada por el neurotransmisor noradrenalina o norepinefrina, que en cantidades pequeñas es realmente un producto químico de enfoque.
«Lo único diferente es el marco que construyes en tu alrededor, cómo lo interpretas», dice Kotler.
Curiosidades que debes saber sobre el polígrafo y el estrés
La clave está en saber controlar tus nervios y convertir la ansiedad en energía positiva. Así que la próxima vez que tengas un examen, una conferencia, una presentación, una entrevista o cualquier evento importante, prueba poner en práctica las siguientes técnicas para reducir la ansiedad y verás como los nervios pueden incluso beneficiarte. Todo está en cómo lo interpretas.
1. Respira profundamente
En primer lugar, si quieres reducir los nervios tienes que respirar profundo unas 3 veces. Cuando nos alteramos nuestro ritmo cardíaco aumenta y la respiración se vuelve superficial, es decir, no cogemos bien aire, por lo que nuestro cerebro detecta que algo va mal y activa el modo ansiedad. La respiración profunda te ayudará a tranquilizarte y sentir los nervios sin necesidad de tener ansiedad.
2. Controla las emociones
Di «estoy emocionado por este discurso, no nervioso». El truco de la terapia cognitivo-conductual, que es una especie de psicoterapia.
Recuerda que solo tú tienes el control de tu cuerpo y mente, así que gestiona tus emociones, no dejes que ellos te gestionen a ti. Aquí es cuando debes convertir los nervios en emoción: piensa contínuamente en lo emocionado que estás. “Estoy emocionado por compartir mis ideas con el público”; “estoy emocionado por aprobar este examen”; “estoy emocionado por conseguir este trabajo”. El miedo y la ansiedad pueden convertirse rápidamente en concentración y motivación.
3. Aprovecha el exceso de energía
Presta atención a los gestos que haces cuando estás nervioso: aplaudir, saltar… y ponlos en práctica.
Presta atención a los movimientos o gestos que haces cuando estás emocionado, como aplaudir, mover algún miembro de cuerpo o saltar. Entonces ponlos en práctica.
Es un truco que los artistas, cantantes o personajes públicos utilizan. «Michael Phelps en las competencias de natación se da grandes bofetadas en la espalda con sus brazos, Tony Robbins saca todo su potencial antes de subir al escenario. Éstas son maneras de calmarnos sacando el máximo provecho de nuestra energía, no intentando librarnos de ella».
Fuente: CNBC
