
Actualmente una entrevista de trabajo puede ser decisiva. Hace unos años atrás bastaba con tener un buen currículo, y encajar en el puesto, para optar por el cargo.
Considerando que para cada oferta hay cientos de candidatos con CV sobresalientes, la única manera de asegurar un puesto es lograr convencer al entrevistador de que eres la persona adecuada. Pero esto no es sencillo.
Los reclutadores saben que el mercado de trabajo está saturado y cada vez son más exigentes en las entrevistas y procesos de selección para elegir al candidato idóneo. Por tanto, cualquier error, por pequeño que sea, puede ser fatal.
Existen ciertas cosas que los entrevistadores no van a tolerar, y conocerlas es el primer paso para terminar una entrevista de forma satisfactoria. Estos son los 5 errores más comunes que se comenten en las entrevistas.
1. No saber cuál es tu trabajo ideal
Es importante que dediques tiempo a reflexionar, tomar notas e imaginar cuál sería tu puesto de trabajo idóneo en las mejores circunstancias posibles. Para ello visualiza todas las condiciones que rodean al puesto de empleo, desde el salario, al horario y las posibilidades de flexibilidad y conciliación, el entorno laboral, el tamaño de la empresa, las recompensas y motivaciones del puesto, el estilo de liderazgo de sus dirigentes, el tipo de espacio donde trabajas, las oportunidades de crecimiento o la posición de la marca en el mercado.
Probablemente, resulte imposible encontrar un trabajo que cumpla a la perfección con todos los atributos que deseas, pero sin embargo, puedes buscar aquellos que cumplan más requisitos. Cuanto más parecido sea al trabajo de tus sueños, más motivado estarás de cara a la entrevista, mejor explicarás tus objetivos y ambiciones al reclutador y más adaptado estará tu perfil a las exigencias de la empresa.
4 COSAS QUE PASAN POR LA MENTE DEL ENTREVISTADOR (Y QUÉ HACER AL RESPECTO)
2. Depender exclusivamente de portales de empleo
Puedes recurrir a portales de empleo online y estar al día de la publicación de ofertas, así como que mantengas completo y permanentemente actualizado tu perfil de LinkedIn, pero es fundamental que, a la hora de enviar tu CV y de solicitar la oportunidad de tener una entrevista de empleo, busques un contacto más directo con los responsables del área de Recursos Humanos de la empresa.
Debes tener en cuenta que las plataformas digitales como InfoJobs reciben cientos de solicitudes por cada oferta laboral, lo que sumado a su hermetismo a la hora de señalar tus habilidades, experiencia y formación académica, disminuyen tus probabilidades para que los reclutadores reparen en ti. Es aconsejable que averigües quiénes son los responsables del área en la que deseas trabajar -por ejemplo, a través de LinkedIn- y les envíes un mensaje o email manifestando tu interés y adjuntado tu CV y carta de presentación.
Recuerda que es más importante aprender qué impresionar, por lo que debes rastrear cuáles son las posiciones más importantes para conseguir ese empleo.
3. No investigar sobre la empresa y el puesto de trabajo
La parte de investigación y preparación es clave para salir airoso de una entrevista: no caigas en el error de no llevar los deberes hechos. Investiga y recaba toda la información que puedas sobre la compañía y el puesto de trabajo, así como los valores corporativos, la estrategia de mercado, el organigrama, el volumen de ingresos, los últimos lanzamientos o gamas de productos, los servicios que ofrece o las acciones de comunicación en redes sociales.
Para ello, te recomendamos navegar por su blog y página web, echar un vistazo y seguir a la empresa en redes sociales, contactar con alguno de sus empleados mediante LinkedIn, acceder a sus cuentas oficiales si están publicadas o leer artículos, reportajes y comentarios que te aporten feedback sobre la empresa. De esta manera, podrás demostrar tus amplios conocimientos sobre el segmento y la marca y además, remarcar tu interés y valía. Recuerda que a veces, la actitud supera a la aptitud.
4. No realizar simulacros
Debes saber qué tipo de preguntas te harán y a qué tareas o retos podrías tener que enfrentarte, como las pruebas grupales. Puedes recurrir a simuladores de entrevistas online, ensayar delante del espejo o pedirle a algún conocido o amigo que te ayude a realizar un simulacro y ensayar algunas de las preguntas más recurrentes e importantes. Puedes pedir ayuda a alguien del sector que ya haya conseguido un puesto de empleo.
Esta práctica te otorgará fluidez y desenvoltura para enfrentarte a la entrevista, incluso aunque esta se ejecute en otros formatos distintos a la entrevista en persona, como por Skype o por teléfono. Tampoco memorices respuestas de forma rígida, o te hará parecer un autómata y te restará naturalidad y expresividad.
5. No preparar preguntas reflexivas
Llega un momento en cada entrevista de trabajo donde tienes la oportunidad de hacer preguntas a tu entrevistador. Debes asegurarte de realizar preguntas inteligentes, no meter la pata con algunas inapropiadas, no hablar de ciertos datos personales y hacer aquellas preguntas que debes efectuar siempre. Todo ello podría posicionarte por delante del resto de los otros candidatos.
Fuente: Inc
