
Un trabajador boomerang es aquella persona que, habiendo finalizado su relación laboral con una empresa determinada, vuelve a reincorporarse como empleado a la misma tras un período de tiempo.
Estos personajes van y vienen de las organizaciones. ¿Los motivos? Desde un mal ambiente laboral hasta mejor salario. Pero, ¿cómo pueden afectar a tu empresa? ¿Has contratado a candidatos boomerang? ¿Cuáles crees que sean sus ventajas y desventajas?
Los “boomerang” pueden ser valiosos para el crecimiento de una empresa porque ya están familiarizados con su cultura. Existe una relación establecida entre empleado y empleador que añade otra capa de lealtad de los empleados a la empresa, que a su vez conduce a un aumento de la retención de talento.
Empresa, lealtad y talento
Si un empleado decide dejar un trabajo, es importante terminar la relación en buenos términos y mantener contacto con su empleador. Si ir a una entrevista de trabajo es equivalente a una cita, aceptar una oferta es como firmar un contrato de alquiler y renunciar es similar a una ruptura amorosa, pero eso no significa que sigan siendo amigos. Tal vez los caminos se crucen nuevamente en un futuro.
Hoy las organizaciones hacen frente a la retención de talento. Las empresas han buscado distintas alternativas que les permitan tener el mayor tiempo posible al profesionista calificado. En este sentido, las empresas no solo deben preocuparse por conseguir al mejor talento, sino también el mejorar su gestión de talento que permita retenerlo y conseguir más.
En la mayoría de los casos, el talento decide regresar porque sus expectativas –ya sea económicas o de clima laboral- no fueron llenadas, sin embargo, son las empresas las que llaman de vuelta al talento.
Pros y contras de un empleado boomerang
1. Regresan a agregar valor
Estos candidatos se convierten de granvalor para la organización, ya que puede reforzar su puesto a través de la adquisición de nuevos conocimientos que pueden aportar al área. El empleado valora tanto su trabajo que su productividad y desempeño aumentan significativamente. Tenerlos de vuelta se convierte más en un pro que un contra.
2. Evitar la curva de aprendizaje
En promedio, un empleado pasa de 3 a cinco años en la organización antes de decidir dejarla. Durante este tiempo, el trabajador pasó exitosamente la curva de aprendizaje, se acomodó al modelo de negocio, pasó por un buen número de actualizaciones y capacitaciones; así como la adaptación en el ambiente de trabajo.
“Contratar a alguien que tenga las mismas características, capacidades y desempeño puede ser un proceso largo y costoso para las organizaciones, cuando reincorporas a alguien te ahorras todo este proceso.
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3. Generar compromiso y sentido de pertenencia
Para estos trabajadores regresar a casa significa una nueva oportunidad para hacerlo mejor. El engagement, en la
mayoría de los casos, es sumamente exitoso, creando un sentido de pertenencia que puede contagiarse a otros miembros de la organización.
4. Todos quieren hacerlo
La mayoría de las veces cuando se re-contrata al trabajador se hace bajo nuevas condiciones y mejoras. Muchos candidatos pueden llegar a abusar de estos términos, fingiendo que la competencia los busca, solo para mejorar salario o planes de desarrollo y beneficios.
He aquí la tarea de las empresas y directivos de recursos humanos para conocer y entender a su personal, las organizaciones deben crear lazos de confianza y comunicación que les permita llevar una relación sincera con sus trabajadores.
Para que esto no se convierta en una situación para sacar ventaja, la empresa también debe corroborar que sea verídico y que la oferta sea tangible.
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5. Si regresa, lo necesitas
Hay empresas que se dan cuenta que el trabajador es valioso por lo que hace, no por lo que aporta a la organización. Cuando esto sucede puede convertirse en una ventaja a corto plazo, sin embargo, la afectación en el ambiente laboral y en el desempeño de los demás puede ser un golpe fuerte.
Estos candidatos regresan porque la empresa los necesitaba, no porque ellos realmente lo deseen. Puede ser que gane una mejor oferta económica o promesas de grandes planes de desarrollo, pero si él no está al 100% con la empresa puede ser contagioso para los otros y en esto hay que tener precaución.
Fuente: Revista Recursos Humanos
