
Son especialistas en manipulación y saben detectar las debilidades de sus víctimas.
Gozan de una gran habilidad de estrategia mental. Los psicópatas carecen de empatía, suelen obsesionarse cuando quieren conseguir algo, para ellos el fin justifica los medios. Mientras que las personalidades tóxicas son ladrones de energía y potencialmente contagiosos.
Primeramente comencemos por definir a los psicópatas laborales y a las personas tóxicas. Dos conceptualizaciones que se relacionan por la influencia y el impacto que tienen en la vida de los demás.
En general, no aportan nada positivo a una relación ya sea sentimental, amistad, laboral o familiar. Más bien, destruyen cualquier intento de crear vínculos sanos y mínimamente cordiales.
¿Qué es un psicópata?
Son personas con un trastorno de la personalidad, carecen de emociones, no tienen remordimientos ni empatía. Además tienen dificultades para controlar los impulsos, lo que favorece su predisposición al delito.
Pueden no recurrir a delitos, pero tienen un amplio historial de crueldad, son capaces de engañar, manipular y dañar a quien sea con tal de lograr sus objetivos. Además, suelen recurrir a la misma estrategia de manipulación tanto en sus relaciones personales como en lo laboral.
Psicópatas ¿Nacen o se hacen?
Según un estudio de la Universidad de Wisconsin-Madison, los psicópatas poseen cerebros que funcionan de distinta manera. Se observó cambios en zonas de cerebro como la amígdala y la corteza prefrontal ventromedial. Había menos actividad coordinada en estas zonas, responsable de los sentimientos como culpa, empatía, ansiedad y miedo.
Dada las diferencias en sus cerebros, más que considerarlos de malvados, son personas que sufren un trastorno en su cerebro que les induce a actuar de ese modo. Esta falta de desarrollo y actividad en estas regiones del cerebro puede estar determinado genéticamente, afirma el Dr Kiehl de la Universidad de Nuevo México y agrega que el entorno influye exacerbando en ese tipo de comportamiento.
Psicópatas laborales
Son personas que con este trastorno de la personalidad han sido capaces de integrarse laboralmente.
Al referirse a un trastorno de personalidad una de las cosas que hay que saber, es que no hay una terapia que resulte efectiva. Los trastornos de la personalidad se caracterizan por unos rasgos de personalidad inflexibles y desadaptativos que se manifiestan en el funcionamiento laboral y/o social.
El rasgo más común de la psicopatía laboral es la manipulación permanente, tienen un talento único y singular para analizar a las personas e identificar sus fortalezas y debilidades, para luego atacar. Al mismo tiempo, encontramos rasgos de necesidad de control acompañado de cierta simpatía. Al punto que suelen llegar a ser encantadores.
En uno de nuestros post, explicamos cómo el uso del polígrafo en las entrevistas laborales puede ayudar a identificar a personas que posteriormente podrían constituir una amenaza para las organizaciones.
Características que identifican a un psicópata laboral
-Falta de sensibilidad y preocupación por los sentimientos de otros
-Carencia de empatía
-Ausencia de sentido de culpa
-Tendencia al engaño con locuacidad y encanto superficial
-Egocentrismo patológico
– Manipula a los demás a su favor
-Impulsivos y agresivos
-Irresponsabilidad laboral
– Irresponsabilidad financiera
– Fraudulentos
¿Qué hacer ante la presencia de un psicópata laboral?
Lo principal es detectar este tipo de patrón, una vez identificado debemos protegernos. La única forma de evitar a un psicópata es tener el menor contacto posible. Evitar ser presa fácil.
Si ya hay algún tipo de relación bien sea laboral, romántica o amistad, lo ideal es buscar ayuda profesional y contar lo que sucede a nuestros seres más cercanos.
Tratar de documentarse lo más que se pueda. Leer libros sobre control mental, sobre psicópatas y ver películas y documentales. Luego aplicar la información a nuestra vivencia.
Personas tóxicas
Suelen estar marcadas de mucha negatividad, resentimiento, envidia, celos, crítica, frustración, baja autoestima, necesidad de ser reconocidos, aprobados y ser importantes.
Las personalidades tóxicas son variadas en cuanto a cantidad de tipos y características, de hecho, no tienen una definición como tal, pero como su nombre lo indica, son aquellas que mantienen comportamientos y actitudes que influyen negativamente en las personas de su entorno.
Son llamados “los ladrones de energía”, porque absorben toda actitud de alegría y pensamiento positivo, hacen referencia a su nombre pues son expertos en el arte de intoxicar.
¿Cómo identificar a los tóxicos?
Son personas con ira y enfado permanente, su compañía deja sensaciones negativas: agotamiento, frustración, estrés o alivio por estar solos. Son contagiosas, así pues conócelas y evítalas:
1. Tienen una gran capacidad psicológica, manipulan y analizan las debilidades de sus presas para saber cómo seducirlas.
2. Poseen gran habilidad para victimizarse.
3. Son expertos mentirosos con buen uso del discurso.
4. Rechazan el sentido de culpa y lo revierte en sus víctimas.
5. Son excelentes estrategas, pacientes y constantes para conseguir sus objetivos.
