
Comprender el lenguaje corporal y lo que comunicamos es esencial para relacionarnos con los demás. Aquellos que usan el lenguaje corporal para influenciar saben cómo hablar en público con expresiones que provocan un mayor impacto en sus oyentes.
En su libro “Image Scrimmage”, Donna Van Natten, explica cómo las habilidades de liderazgo pueden construirse y mejorarlas a partir del lenguaje corporal. La experta Donna Van Natten dedica su obra al poder de la comunicación no verbal y detalla algunas estrategias fundamentales que puedes poner en práctica en tus negociaciones.
La autora facilita una serie de métodos para transmitir intenciones y sensaciones a través del lenguaje corporal. Para ello, se vale de anécdotas humorísticas, ejemplos de éxito, sus propias experiencias y ejercicios prácticos.
ERRORES CORPORALES QUE CAUSAN UNA PRIMERA IMPRESIÓN NEGATIVA
Y es que en el mundo de los negocios, es fundamental poner en práctica ciertas estrategias o claves para triunfar y generar confianza, para transmitir una sensación de autoestima. Con ayuda del lenguaje corporal podemos tener en una entrevista de trabajo, dar un discurso de forma magistral, mejorar la comunicación corporativa con clientes, proveedores y compañeros de trabajo, exponer proyectos de forma más efectiva y contagiar las ideas de un modo más familiar.
1. Comunicar con la cantidad adecuada de palabras
Partiendo de que la comunicación está estrictamente relacionada con la expresión no verbal, Van Natten explica que las palabras constituyen el 7% de nuestra comunicación. La tasa óptima en la que procesamos bien la información es de entre 170 y 190 palabras por minuto. Al usar una cantidad justa de palabras, serás menos dinámico y desactivarás la atención del oyente, mientras que si usas más de 190 por minuto, deberías ralentizar la velocidad en busca de una mayor comprensión. Más de 210 palabras por minuto, estarás aumentando las posibilidades de que el oyente abandone el diálogo por completo.
2. Lograr una buena primera impresión
A partir del lenguaje corporal, la gente puede juzgarnos en tan solo una décima de segundo, y en un par de segundos, los juicios tienden a ser más negativos. Según Van Natten, una primera impresión se reduce a dos cosas: boca y los ojos.
La sonrisa natural es un indicador universal que transmite confianza, mientras que en numerosos países existe una cultura de contacto visual para mostrar apertura, autoestima y confianza. Sonreír mirando a los ojos garantiza una conexión rápida y positiva.
3. Ser consciente de tu postura corporal
Tenemos la tendencia de concentrarnos especialmente en el lenguaje corporal de la cara, torso y brazos, y nos olvidamos de la importancia de todo el cuerpo. Según Van Natten, los pies señalan hacia dónde quiere ir la mente, mientras que la postura completa debe reflejar compromiso, tranquilidad y empatía, evitando posturas de cierre o de falta de energía como la posición encorvada, la invasión del espacio íntimo o la excesiva lejanía con el interlocutor.
4. dar un buen apretón de manos memorable
Los apretones de manos son un gesto muy habitual en la cultura empresarial y de negocios, es fundamental que genere de forma intencional un sentimiento de igualdad, tal y como señala la autora en el capítulo titulado “Hands, Arms, and Space Consumption”.
Por lo general, es el primer contacto que se tiene con un extraño para lograr una presentación apropiada. Sin embargo, si se le da a alguien un apretón de manos inapropiado, esa impresión quedará en la memoria de esa persona.
No es recomendable estrangular la mano de la otra persona, hacerlo sentado o que el apretón sea paternalista ni que las manos estén temblorosas o sudorosas.
Para que sea un “apretón de manos memorable” debe ir acompañado de una sonrisa cálida y de contacto visual, sin barreras físicas de por medio, extender la mano derecha al menos hacia el centro del espacio compartido, propiciar un agarre mutuo y una presión adecuada, ni muy forzada ni floja.
Fuente: Inc
