
Es un error muy común entre los solicitantes de empleo confiar en la famosa frase: “Te llamaremos”. Si es tu caso, a continuación algunas señales con las que podrás identificar si de verdad piensan hacerlo o si no tienes ninguna posibilidad.
Posiblemente en más de una ocasión te ha pasado y te has preguntado por qué no te eligieron si te habías preparado muy bien para la entrevista. Todo salió bien y el reclutador se mostró muy satisfecho con tu perfil, lo que te hizo pensar que tenías mayores ventajas para que te llamaran.
El error está en creer que toda la responsabilidad de ser o no elegido recae sobre el candidato. Aunque en gran medida depende de él, hay otro factores que escapan de su control y pueden determinar su elección o su descarte.
Es posible que la entrevista de trabajo salga perfecta, que seas el candidato ideal para el cargo, pero no eres el elegido. Bien sea porque hay otro profesional mejor que tú, o simplemente porque la intención de la empresa es no llamar a nadie. No tienes ninguna oportunidad porque la oferta de trabajo es falsa (no van a contratar a nadie – solo están entrevistando a personas como tú para obtener asesoramiento gratuito).
A veces la empresa sabe de antemano a quien va a contratar, pero se ve obligada a realizar un proceso de selección para demostrar que ha sido equitativa.
Toma nota de estas diez síntomas de una inequívoca entrevista de trabajo:
1. Aprobación del presupuesto
Han pasado varios días, incluso semanas, desde que hiciste la entrevista de trabajo y sigues sin recibir noticias de la empresa. Decides llamarles y te aseguran que eres perfecto para el puesto pero que aún no han recibido la aprobación del nuevo presupuesto para personal.
2. Re-publicación del aviso laboral
Tuviste una excelente entrevista de trabajo y luego sigues viendo la misma oferta de trabajo semanas después de hacer la entrevista, olvídalos no te van a llamar. Tal vez buscan una versión más barata de ti.
3. Referencias en espera
Te piden referencias pero nunca se ponen en contacto con ellos. Se excusan con la típica frase: «Estamos esperando la carta de su referencia» pero eso fue hace tres semanas. ¡Nunca lo harán!
4. Selección interminable
Te dijeron: «Eres perfecto para el trabajo!» en la entrevista, pero ahora tu entrevistador no está en la compañía y te van a llamar a su regreso. La están alargando el proceso inútilmente y te están haciendo perder el tiempo.
5.- Falso salario
Si durante la entrevista de trabajo acordaste con el reclutador un salario anual pero después te dicen que no pueden permitírselo y lo rebajan considerablemente.
6. Cambio de cargo
Si en la entrevista te dijeron que la empresa necesitaba urgentemente a alguien con tu perfil pero días después rebajan tu responsabilidad y te sugieren que colabores puntualmente con otros departamentos.
7. Asesorías gratuitas
Te dijeron que eras el candidato perfecto para el puesto pero aún así vuelven a llamarte para otra entrevista más. Cada vez que piensas que has llegado al final del proceso de contratación, se les ocurre otro paso y comienzan a plantearte posibles situaciones problemáticas que podría atravesar la empresa y te piden soluciones. No están buscando un nuevo empleado. ¡Están buscando asesoría gratuita!
8. Excusas
Te entrevistaron dos veces y te dijeron: «¡Tienes exactamente el perfil que necesitamos!» Luego te siguen llamado varias veces, parece la definitiva pero en el último momento siempre hay algún problema o inconveniente que les “impide” contratarte. A veces serán motivos internos y otras veces porque te falte algo, pero siempre habrá una excusa.
9. Falsa oferta de trabajo
Después de un arduo proceso de selección y semanas de espera, te dicen que al final han elegido a alguien interno.
10. Proceso estancado
La entrevista de trabajo te salió perfecta pero cuando preguntas en la empresa, el reclutador te dice que en Recursos Humanos no han vuelto a mencionarle el tema.
Si te has identificado algunas de estas señales en las empresas a la que te has postulado, no significan que continúes en el proceso de búsqueda pero tienes que atraer a empresas que valoren lo que ofreces -tu talento – y lo demuestras.
Fuente: Forbes
