
La utilización del polígrafo fuera del ámbito laboral implica una evaluación dentro del ejercicio de la psicología forense, esta constituye una práctica habitual en países como Estados Unidos y Canadá, donde todas las instituciones o fuerzas de la ley contratan poligrafistas para realizar exámenes investigativos a sospechosos de delitos (Honts, 1994, citado por Devitt, Honts y Vondergeest, 1997).
El polígrafo también se aplica para resolver casos de ofensa sexual, violación, prostitución, abuso de menores, pornografía infantil, así como herramienta estratégica en las investigaciones judiciales, investigación criminal, antecedentes penales, autoría o participación en delitos graves tales como robos, asaltos, fraudes, desfalcos, estafas, secuestro, clonación de tarjetas, tráfico de drogas, violencia doméstica, adicciones, infidelidad, entre otros.
El detector de mentiras es un instrumento médico-científico que graba y registra simultáneamente las reacciones psico-fisiológicas indicativas de engaño, las cuales se presentan en el sistema nervioso de una persona, para demostrar si está diciendo la verdad o no.
En resumen, el objetivo básico de la evaluación poligráfica es detectar el engaño e identificar al trasgresor.
Cuando hablamos de abuso sexual, estamos frente a uno de los pocos delitos donde las víctimas no hablan inmediatamente, especialmente cuando se trata de niños. De hecho, en muchos casos, los infantes no distinguen el abuso como algo incorrecto, ya que son dirigidos por sus victimarios para creer que el abuso es normal.
Señales de abuso sexual en niños
Cuando un niño está siendo víctima de abuso sexual, busque las siguientes señales de advertencia:
1. Cambios en el comportamiento: aislamiento, temor, llanto sin provocación
2. Sudoración nocturna con gritos o agitación y pesadillas
3. Regresión a un comportamiento más infantil: mojar la cama, chuparse el dedo
4. Pérdida de apetito u otros problemas de alimentación
5. Lesiones inexplicables: contusiones, erupciones cutáneas, cortes, dolor genital o sangrado
6. Repentina reticencia a estar a solas con una persona determinada
7. Inusual interés o conocimiento en asuntos relacionados con la sexualidad; expresión inapropiada de afecto.
Polígrafo y Abuso Sexual
Tanto el maltrato físico y psicológico como el abuso sexual son delitos penalizados; por lo general conllevan graves secuelas psicológicas a las personas que los sufren. Cualquier ofensa sexual, provoca tensiones y problemas internos que afectan a la víctima. Se pierde la confianza, aparece el miedo para señalar a sospechosos. Siempre hay una lista de sospechosos; y hasta que no se consigue aclarar lo sucedido, la situación resulta tensa y compleja. Por ello conviene resolver las incógnitas cuanto antes.
El polígrafo ofrece a los inocentes la oportunidad de demostrar su no participación en los hechos, descartándolos de presiones y sospechas, a la vez que permite desenmascarar a los verdaderos responsables.
De esta manera, el problema se resuelve de una forma rápida y justa.
Una de las mayores ventajas del polígrafo es que permite investigar pasado, presente y futuro. Sin necesidad de pruebas físicas o testigos, permite esclarecer hechos sucedidos en cualquier momento y lugar.
Fuente: Psychology Today / Forensic Psychology / British Polygraph Testing
