
Crear un clima laboral agradable es fundamental para mantener elevados los niveles de productividad y motivación de los empleados. Cuanto más fluida sea la relación entre compañeros, más contentos van a estar y más aportarán a la empresa.
Sin embargo, todos tenemos ese compañero de trabajo que cae bien a todo el mundo: es fácil comunicarse con él y por lo general no suele tener problemas con nadie. Puede que ese compañero seas tú, pero en caso contrario es posible que te encuentres preguntándote cómo lo hace.
A continuación algunos hábitos que puedes adoptar para ser más accesible en tu trabajo y mejorar tus relaciones laborales con el resto del equipo:
Sonríe
Las personas más populares tienden a sonreír; una buena cara no sólo te hará ser más accesible, sino ayudará al resto a serlo. La felicidad es contagiosa, por lo que si te acercas a tus compañeros con una sonrisa, probablemente les transmitas tu buen humor y sea más fácil conversar. Eso si, trata de ser natural y saber adaptarte a cada situación.
Escucha (y no juzgues)
Primero escucha, luego opina. Si alguien te está contando un problema y comienzas a darles un consejo antes de que les dé tiempo a explicarse probablemente no vuelvan a acudir a ti en busca de ayuda. Presta atención a la otra persona e intenta no juzgar o imponer tus ideas y espera a que te pregunten para darles un consejo. También es conveniente aprender cómo dar feedback negativo sin parecer ofensivo.
No temas a ser vulnerable
Procura no intentar aparentar ser indestructible. No se trata de ser un quejica, pero si puedes sacar tu lado vulnerable de vez en cuando. Si te abres a tus compañeros de trabajo y compartes tus preocupaciones y debilidades les motivarás a hacer lo mismo. Elimina las barreras y construye relaciones más abiertas y sinceras.
Controla tu lenguaje corporal
Tus gestos dirán mucho de ti. Por ejemplo, según expertos, algo tan simple como asentir con la cabeza tres veces incitará a la otra persona a hablar hasta el triple. En cambio, si cruzas los brazos y evitar mantener contacto visual probablemente tus compañeros estén más incomodos a la hora de hablar contigo. Descubre los gestos corporales que te llevarán al éxito, ¡y no te olvides de sonreír!
Sé curioso, pregunta
Cuando mantengas una conversación, o atiendas a un evento, intenta hacerle preguntas a la otra persona. Esto mostrará que estás atento a lo que te están contando y que además te interesa saber más. Así, también evitarás parecer un sabelotodo, demostrando que te gusta recibir ayuda del resto, al igual que ellos pueden recibirlo de ti.
Fuente: The Muse
